Muchas mujeres que se separan de los hombres. Es triste.

Pues sí, amigos. Es triste, muy triste.

No hablaré de una chica cercana a mí, pero sí puedo decir que hay muchas que ya no miran, ni quieren a los hombres.

O, realmente, buscan hombres aun mejores que muchos de nosotros.

Es una pena, y es realmente triste, porque ya no hay nadie quién te mire, ni te da el corazón para poder vivir como compañera de fatigas.

Tengo guardada aquí, en mi blog, una entrada que está en borradores y no lo voy a soltar fácilmente. Hay muchas mujeres que quisieron “sujetarme”, pero yo no he dado ninguna oportunidad a ellas. Solo a una, que no daré información aquí de ningún modo (pero SÍ, en lo que tengo guardado en borradores).

Ni daré pistas, ni diré quién es, ni ofreceré información de quién se trata, pues la conozco personalmente desde hace muchos años (de niña. Conozco sus problemas). Por tanto, no voy a dar ninguna información de ningún tipo. Pero me apena que no quiera unirse a mí.

Me entristece que haya mujeres que no tienen alma y no miran para hombres que las necesitan. Ellas lo hacen todo al revés: ellas necesitan a un hombre, pero no es así. Ellas deben saber que los hombres necesitan a ellas. Es lo que deben hacer y lo que hay que hacer.

Ya lo dice una frase muy famosa:

No seas la mujer que necesita a un hombre. Sé la mujer que un hombre necesita.

Y sí, amigos, ni con esas.

Muy triste todo, bastante triste. Tremendamente triste. En mi caso, para siempre, he de quedarme con mi familia, pero para el resto de mi vida.

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